Hoy en día irse de tapas y vinos en Ávila y en cualquier otra ciudad española es muy normal, pero… ¿Sabes cuál es el origen de las tapas? Lo cierto es que todavía no se sabe a ciencia cierta cómo surgió este símbolo de la gastronomía española, pero existen varias historias que explican cómo aparecieron y cuyos protagonistas son los monarcas españoles.

Cuenta la leyenda que Alfonso X El Sabio ordenó que las tabernas de su reino sirvieran algo de comida de forma obligatoria para acompañar el vino. Esta ordenanza se origina cuando el médico le prescribió una copa de vino diaria para tratar una dolencia y Alfonso X se dio cuenta de que añadiendo comida paliaba el efecto de la borrachera. Tras ese descubrimiento extendió esa costumbre por toda Castilla.

Fernando e Isabel, los Reyes Católicos, siguieron con esa tradición, pero concretándola un poco más. Obligaron a los taberneros a servir las jarras de vino con un plato con comida encima, de esta manera los parroquianos no podrían beber si no se habían terminado primero la comida. ¿El objetivo de esta ordenanza? Evitar los conflictos entre borrachos en las tabernas y procurar que los carreteros no condujeran ebrios.

La tercera leyenda sobre las tapas y vinos en Ávila y en España en general, corresponde a Alfonso XIII y se remonta a uno de sus viajes por tierras gaditanas. Allí el monarca decidió parar en un mesón llamado Ventorrillo del Chato y cuando pidió un vino, se lo sirvieron con una loncha de jamón encima a modo de tapa. Este curioso invento tenía el fin de evitar que el polvo, la arena y los insectos estropearan el vino.

Ahora que ya conoces la relación entre los monarcas españoles y una de las costumbres culinarias más extendidas, no lo dudes, acude a Barbacana y prueba las mejores tapas.